Falsificación de marcas y contrabando

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El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador ha creado el Grupo de Tareas Específicas y el Cuerpo de Vigilancia Aduanera para luchar contra la falsificación de marcas y el contrabando, que afectan seriamente a las actividades empresariales legítimas y al fisco.

En el Ecuador y en otros países de la región gran parte de los productos falsificados son importados, por lo que quienes introducen esos artículos incurren en la mayoría de los casos en el delito de contrabando.

La producción local de falsificaciones, sobre todo de marcas de lujo y de productos electrónicos, es reducida. Por tanto la mayoría de los productos falsificados de marcas reconocidas o de lujo (carteras, relojes, ropa, electrónicos, accesorios de celulares, etc.) son fabricados fuera del Ecuador y su ingreso casi siempre es irregular.

El ingreso irregular al país de productos falsificados activa la actuación directa de grupos especiales de Aduana destinados al control, incautación y, cuando corresponda, su destrucción, todo con el fin de apartar del mercado aquellos productos que, a más de ser ilegales por su origen, defraudan al fisco al no pagar los aranceles y otros tributos correspondientes a las importaciones.

El artículo 301 del Código Penal tipifica el delito de contrabando y castiga con pena privativa de la libertad de tres a cinco años, y multa de hasta tres veces el valor en Aduana de los productos incautados, si dicho valor es igual o supera los diez salarios básicos unificados (actualmente US$ 3940,00.).

El mismo código establece como circunstancia agravante del delito el que los productos sean falsificados, en cuyo caso se impondrá la máxima sanción.

En una acertada decisión, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador creó el “Grupo de Tareas Específicas”, comandado por inspectores de la más alta jerarquía y de probada reputación dentro y fuera de la institución y se asignó, además, personal auxiliar que cumple con las mismas características, quienes han demostrado, plena capacidad para trabajar con absoluta honestidad y dedicación.

Una experiencia personal confirma lo manifestado. En una oportunidad en la que se tenía que aguardar aproximadamente dos horas para proceder con una incautación, los miembros del Grupo decidieron aprovechar ese tiempo para realizar un trabajo de campo en los lugares aledaños, lo cual permitió incautar más de 15.000 cigarrillos que habían ingresado de contrabando. Hecho lo cual, se procedió con la incautación planificada.

En cada caso en el que tuvimos la oportunidad de participar, colaboramos con las autoridades de Aduana brindando información e identificando posibles objetivos de incautación. Asimismo, cuando correspondía, se presentó la denuncia formal y se ratificó la condición de los productos falsificados, con el propósito de evitar que regresen al mercado.

Con nuestra presencia en los operativos los infractores ven limitadas sus opciones de obstaculizar el procedimiento de incautación, pues cuando los representantes de la marca certifican que los productos decomisados son falsificados, no hay lugar a dudas o especulaciones sobre su origen.

La industria local y el comercio formal, en general, han hecho un gran esfuerzo para cumplir con los reglamentos técnicos obligatorios, en especial los de etiquetado. Este aspecto resulta de gran ayuda en la persecución de estos delitos, pues si los productos no cumplen con los requisitos obligatorios de etiquetado, pueden ser considerados de contrabando y por tanto se los puede incautar sean o no falsificados.

Hemos decidido continuar apoyando las labores de la Aduana en la lucha contra la falsificación y el contrabando, facilitando las herramientas para que su labor sea cada vez más eficiente. La capacitación constante del personal que realiza estas actividades legítimas afectadas por estos delitos, constituye también una forma de apoyar a las autoridades en este trabajo.

 

Eduardo Ríos
Asociado Senior en CorralRosales
eduardo@corralrosales.com

Gestión Digital – Un silencio mal llamado falsificación

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DETALLES

FECHA: 20-03-18

PROFESIONALES EN LA NOTICIA: 

-Eduardo Ríos

La revista Gestión Digital publica un artículo de nuestro abogado Eduardo Ríos en el que alerta de los peligros que tienen las falsificaciones y marca el objetivo de quienes la combaten: eliminar del mercado todos los productos ilegales. “Solamente así se protegerá al consumidor y será posible el desarrollo de marcas locales que, sin esta competencia ilegítima, pueden surgir y atender un segmento de mercado que ahora está en manos de delincuentes”, afirma nuestro Asociado.

Ríos explica que toda la cadena de personas que participan en la creación y distribución de estos productos falsificados desde el fabricante hasta el vendedor final, solo sabrán que su actividad tendrá éxito cuando el producto llegue al consumidor final, que es la primera víctima del engaño.

“Un caso común es el de quien, haciendo un esfuerzo económico grande, adquiere un Smartphone (diferido a 24 cuotas generalmente) y por cualquier razón necesita una batería o un cargador nuevo, recurre al mercado y encuentra un producto muy económico, ofrecido como “original”, lo adquiere con confianza porque ostenta la marca respectiva, pero como se trata de una falsificación, corre el riesgo no solo de perder su dinero invertido en la compra de la batería y el cargador, sino inclusive su teléfono, que sufrió daños irreparables por el uso de los artefactos falsificados”, señala nuestro abogado.

En el Código Orgánico Integral Penal se incluyen varias disposiciones referentes a las falsificaciones. En concreto, se explica que se sanciona  la producción, fabricación, comercialización y distribución de medicamentos falsificados con pena privativa de la libertad de tres a cinco años; el engaño al comprador respecto de la identidad o calidad de las cosas o servicios vendidos, establece una pena privativa de la libertad de seis meses a un año, y se sanciona también a falsificación de marcas y piratería lesiva contra los derechos de autor con multas que van desde los $ 17.370 hasta los $ 113.870.

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